Baños de inmersión, sales y vapor consciente
Un baño templado, nunca excesivamente caliente, calma el cuerpo y permite que la mente se aquiete. Las sales de baño, incluidas las de Epsom, se asocian tradicionalmente con una sensación de alivio y descanso, aunque las experiencias varían. Acompaña con vapor breve y controlado para no saturar el espacio. Mantén una jarra de agua a mano para hidratarte y usa un temporizador que recuerde salir cuando el calor canse. Sella con una toalla tibia y respira hondo; la noche continúa más liviana.